Ficha pensada para huéspedes
Nombre comercial, tipo de alojamiento, capacidad, habitaciones, camas, baños, fotos claras y descripción orientada a experiencia.
Una propiedad para estadías no se comunica como una venta ni como un contrato residencial tradicional. Debe explicar precio por noche, capacidad, camas, baños, reglas, horarios, limpieza, seguridad, amenidades y cómo consultar disponibilidad sin prometer reserva automática si todavía no está habilitada.
Nombre comercial, tipo de alojamiento, capacidad, habitaciones, camas, baños, fotos claras y descripción orientada a experiencia.
Entrada, salida, mínimo de noches, eventos, mascotas, fumar, niños, ruido, visitantes y condiciones de uso desde el inicio.
Wi‑Fi, piscina, aire acondicionado, cocina, parqueo, agua caliente, seguridad, atractivos cercanos y distancia a playa o puntos clave.
Cargo de limpieza si aplica, preparación antes de llegada, revisión posterior, incidencias, instrucciones de acceso y soporte al huésped.
Una estadía bien gestionada necesita información exacta, fotografías honestas, reglas claras, limpieza confiable, instrucciones de acceso, comunicación y atención a imprevistos.
Título, descripción, fotografías, amenidades, camas, zonas de descanso, cocina, exteriores y espacios de valor.
Precio por noche, cargo de limpieza, depósito de garantía, mínimo de noches, horarios y reglas de uso.
Limpieza, inventario, mantenimiento preventivo, instrucciones de ingreso y revisión entre estadías.
Consulta de disponibilidad, preguntas frecuentes, mensajes previos a llegada, atención durante la estadía y seguimiento posterior.
Habitaciones, camas, ropa de cama, ventilación, aire acondicionado y comodidad real.
Piscina, terraza, playa cercana, jardín, vista, parrilla, espacios sociales y atractivos del entorno.
Acceso, estacionamiento, cámaras exteriores si existen, reglas de ingreso y contacto para emergencias.
Wi‑Fi, cocina, lavadora, agua caliente, TV, utensilios, limpieza y cargos informados con claridad.